Ayer
escribí un artículo sobre la Deuda Pública española, en el que comentaba el
volumen de dinero que España ha pedido prestado en los mercados financieros
para cubrir sus déficits de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) y en el
que incluían la evolución de la cuantía de Deuda Pública de nuestro país
durante los últimos cincuenta años. Hoy me voy a permitir comentar cómo
funciona la Deuda Pública en España.
La
Deuda Pública es una fuente de financiación que tiene un país para sufragar el
Gasto Publico. El Estado Central español y las Comunidades Autónomas (CCAA) emiten
títulos de Deuda Pública que dan derecho, a quienes los compran, a percibir
unos intereses en el plazo de vencimiento fijado.
Los
títulos de Deuda Pública española consisten en Letras del Tesoro, Bonos del
Estado y Obligaciones del Estado que se colocan en los mercados financieros
para ser adquiridos por inversores, que buscan tener por ello una rentabilidad.
El tipo de interés que se pague por estos títulos depende de la confianza que
tengan los mercados en el país emisor, y su capacidad para devolver el dinero
prestado. La prima de riesgo mide esa confianza. Es el sobreprecio que
paga un país por financiarse en los mercados en comparación con otros países
más fiables. En el caso de España la citada prima de riesgo consiste en
diferenciar entre el tipo de interés que paga Alemania, que es el país europeo más
fuerte económicamente, con el que paga España, y que, en ocasiones, ha sido muy
amplio, porque los inversores no han tenido excesiva confianza en las emisiones
de Deuda Pública española.
En
España, tanto el Estado central como las CCAA, pueden emitir Deuda Pública,
siempre que estén autorizados por ley. Para los inversores que estén
interesados en comprar Deuda Pública española, existen varias vías. La primera
es participar en las subastas de Letras del Tesoro, Bonos del Estado y Obligaciones
del Estado, que periódicamente realiza el Tesoro Público español. Estas inversiones
son a partir de una cuantía mínima de 1.000 euros, que pueden realizarse
directamente en las oficinas del Banco de España o a través de la página web
del Tesoro Público español.
La
segunda vía, es acudir, a través de un intermediario financiero, a los mercados
secundarios y comprar o vender en ellos títulos de Deuda Pública. Los mercados
primarios, también llamados de emisión, consisten en la creación de títulos
nuevos. Otra forma de invertir en Deuda Pública es haciéndolo a través de Fondos
de Inversión, cuya política se centra en productos de renta fija, cual es el
caso de Deuda Pública.
Comprar
Deuda Pública es adquirir alguno de los títulos de Deuda Pública que he citado
anteriormente. El comprar Deuda Pública es prestar fondos al Estado, a cambio
del cobro de unos intereses y la devolución del dinero al inversor, en la fecha
del vencimiento establecida. Los citados tipos de Deuda Pública tienen las
siguientes diferencias:
-
Letras del Tesoro
Títulos
emitidos a corto plazo, generalmente a menos de un año, y adquiridos al descuento.
-
Bonos del Estado
Títulos
emitidos a medio plazo, de 2 a 5 años, que pagan intereses periódicos mediante el
llamado cupón anual.
-
Obligaciones del Estado
Títulos
emitidos a largo plazo, a 5, 10, 15 o 30 años, que pagan intereses periódicos
mediante cupón anual.
La
Deuda Pública puede clasificarse de distinta manera. La mas frecuente es
dividirla en Deuda Pública interna y en Deuda Pública externa. La Deuda Pública
interna es la parte de Deuda Pública cuyos inversores son empresas o
particulares españoles. Supone un endeudamiento del Estado con cuantías que
proceden de la propia España. La Deuda Pública externa es aquella que el Estado
español contrae con entidades e inversores extranjeros. Es la inversión
extranjera en nuestro país y a cuyos inversores no se les suele renovar dicha
deuda.
Como
escribí ayer, la Deuda Pública española al fallecimiento del Jefe de Estado, Francisco
Franco Bahamonde (1892 - 1975), era del 7% dl Producto Interior Bruto (PIB). A principios
del año 2025 la deuda era de 1.629.709 millones de euros, lo cual supone el
102,30% del PIB y 33.207 euros per cápita. Este enorme incremento de la
Deuda Pública española es consecuencia de las decisiones que han ido tomando los
distintos Gobiernos Españoles.
Estimado
lector, puede usted hacer su propio juicio o comentario sobre la Deuda Pública
española.
Vicente
Llopis Pastor
28
de marzo de 2025
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