Ir al contenido principal

FACTIBILIDAD FINANCIERA

 

La definición de Economía más aceptada es la de “forma de satisfacer las necesidades humanas por medio de recursos escasos susceptibles de usos alternativos”. Uno de los temas más estudiados en la Ciencia Económica es el papel del dinero, que influye en la mayoría de cuestiones económicas planteadas. De ahí surge la llamada economía financiera, dentro de la cual se incluyen numerosísimas actividades, tanto en Microeconomía como en Macroeconomía. De ahí han surgido amplias divisiones, entre las cuales se suele citar la factibilidad financiera sobre la cual voy a escribir unas cuantas líneas.

La factibilidad financiera evalúa, desde un punto de vista económico y dinerario, un proyecto que puede llevarse a cabo, mantenerse en marcha y generar valor. Se trata de conocer si existen o se pueden conseguir los recursos económicos y financieros necesarios para llevar a cabo un negocio. Es, por tanto, la encargada de averiguar si se dispone de financiación suficiente para realizarlo y, en su caso, si se puede conseguir.

La factibilidad financiera es un tipo de análisis que es la esencia de todo plan empresarial. El dinero es necesario para obtener recursos técnicos, para plantear campañas publicitarias o contratar personal. Por tanto, es imprescindible para poder llevar a cabo un proyecto con éxito. Podemos decir que es el pilar fundamental para otras cuestiones, como la factibilidad técnica, comercial, política y legal.

El proceso para analizar la factibilidad financiera es similar al de otras cuestiones. Básicamente consiste en saber qué tenemos, qué queremos y qué camino hemos de seguir. Todo ello siguiendo los siguientes pasos:

- Lo principal es saber qué queremos y cuánto nos va a costar. Es la llamada inversión inicial. En este caso, la reunión será numerosa, por un lado, los responsables financieros y por otro los directores técnicos, operativo, comercial o el gabinete legal.

- Una vez sabemos qué necesitamos, el director financiero y su equipo prepararán el informe. En él hay que incluir dicha inversión inicial y la forma de financiarla, es decir, que parte con recursos propios y otra con recursos ajenos. Por último, las cuentas anuales previsionales de, al menos, tres años. Sobre todo, el balance de situación y la cuenta de resultados.

- Por último, y como en otras ocasiones, hay que enviar este informe a la dirección general. Esta realizará un estudio de la viabilidad.

Un ejemplo de factibilidad financiera sería el siguiente:

a) Planificación

En la que intervienen responsables, directores de departamentos, información técnica, operativa e inversión inicial.

b) Informe financiero

En él se trata de calcular la inversión inicial; formas de financiación; recursos propios; recursos ajenos; cuentas anuales previsionales a 3 años; balance de situación; cuenta de resultados.

c) Viabilidad

Consistente en la dirección general; análisis de su viabilidad y visto bueno.

Estas son las habituales formas de estudiar y preparar la creación o ampliación de nuevas empresas, tanto si son pymes, grandes empresas, emporios industriales e independiente de la magnitud de la empresa.

Lo que he escrito es una especie de “receta” para crear o ampliar una empresa. Pero este trámite puede variar según la mentalidad del empresario y de los inversores.

La factibilidad financiera resulta muy necesaria para el buen éxito empresarial y la economía en general

 

Vicente Llopis Pastor

23 de julio de 2025

Comentarios