Una
sociedad offshore, llamada en español compañía extraterritorial,
es aquella empresa multinacional que, debido a la ubicación de sus fuentes de
riqueza, está sujeta a varias jurisdicciones, en las cuales según el derecho
internacional y el principio de extraterritorialidad, pueden estar sujetas a
jurisdicciones distintas a las que se encuentran por el territorio de
ubicación. Estas compañías pueden ser entidades financieras, corporaciones y
fondos de inversión.
Las
sociedades offshore obtienen ventajas fiscales de la jurisdicción en
donde está ubicada su sede legal, la cual puede ser, o no, un paraíso fiscal.
Así, dentro de las jurisdicciones de la Unión Europea (UE), identifica en su lista
negra de paraísos fiscales, oficialmente llamada lista de la UE de
países y territorios no cooperadores, a efectos fiscales.
En
dicha lista no figuran Suiza, Luxemburgo, Malta y Países Bajos, notorios por
poseer características fiscales que comparten con los que sí aparecen en la
mencionada lista.
Aunque
las sociedades offshore difieren en cierto grado dependiendo de la ley
de empresas en cada jurisdicción, todas ellas se benefician de ciertas
características. Por ejemplo:
a)
En general, no están sujetas a impuestos en su jurisdicción de origen.
b)
El régimen corporativo estará diseñado para promover la flexibilidad
empresarial.
c)
La regulación de las actividades corporativas normalmente será más liviana que
en un país desarrollado.
Dependiendo
de la jurisdicción, otros beneficios pueden ser la posibilidad de constituir la
compañía a distancia, simplicidad y rapidez de constitución y administración,
la posibilidad de registrar un capital suscrito de formación muy bajo o
enteramente nominal, posibilidad de constitución en acciones al portador, la
exención de presentar ciertos estados financieros, privacidad, etc.
Para
tener operativa en una compañía extraterritorial, y excluyendo los gastos en
local, equipamiento y empleados, se deben considerar dos cuestiones: 1. - Costes
para constituirla y 2. - Costes de operación y recurrentes. A su vez, los costes
de constitución se dividen en los gastos iniciales de formación de la empresa y
en los gastos por servicios profesionales.
Offshore,
Off-shore u offshoring, son términos del idioma inglés, que
literalmente significa, “en el mar, alejado de la costa, ultramar”. En
términos empresariales, el offshoring se utiliza como sinónimo de
deslocalización.
Designa
la actividad, por parte de empresas con sede en un determinado país, de
trasladar o construir fábricas o centros de producción en otro país, donde por
lo general se benefician de menores costes en mano de obra, menor presión en
leyes laborales, menor cantidad de normativas gubernamentales, reducción de
otro tipo de costes, u otros beneficios cualesquiera desde el punto de vista
del lucro económico para la empresa.
En
el ámbito financiero se conoce como centros financieros offshore a los
establecidos en jurisdicciones con un nivel impositivo muy bajo, lo que se les
puede denominar paraísos fiscales, que generalmente se encuentran en
islas. En ellos, gente de otros países registra habitualmente empresas
fantasma que son usadas para ocultar al propietario o beneficiario de
determinados bienes, por varios motivos; por ejemplo, blanqueo de dinero,
ocultación de propiedades en procedimientos de divorcio, etc.
Obsérvese
que no todos los centros offshore se encuentran físicamente en islas;
tal es el caso de Andorra, Delaware (EEUU) o Suiza, son también ejemplos de
centros offshore en tierra firme.
Una
empresa offshore es una empresa creada en la mayoría de los casos por
intermediarios, persona natural o jurídica, que intermedia la creación de
empresas offshore; normalmente se trata de estudios jurídicos o
profesionales de la misma actividad económica. Se les conoce también como
establecimientos o plataforma que sirven para el aprovechamiento de menores
tasas impositivas y el ocultamiento de recursos aprovechando que en los países
donde están constituidos estos establecimientos, los cuales no tienen o no
cumplen con el intercambio de información. Las administraciones tributarias de
los diferentes países que no son considerados como paraísos fiscales, buscan el
establecer mecanismos para que cada día la utilización de estas plataformas por
parte de algunos contribuyentes disminuya.
Estas
sociedades offshore se utilizan para ciertos usos, por ejemplo, la energía
eólica marina, término que se aplica para indicar los parques eólicos que están
construidos en el mar, normalmente a unos pocos kilómetros de la costa. Este
tipo de parque está desarrollado, sobre todo en los países nórdicos que tienen
costas muy poco profundas, como es el caso de Dinamarca. También se les denomina
a los pozos de petróleo, que no están sobre la tierra firme, ya sea mar, lago o
laguna. Dichos pozos se explotan desde plataformas que pueden estar sobre el
fondo del mar, sobresaliendo del agua o flotando, anclados al fondo del mar.
La
mayoría de las sociedades offshore se crean por beneficios fiscales y
también para blanqueo de capitales, evasión de impuestos, y cuestiones parecidas.
Vicente
Llopis Pastor
15
de abril de 2025
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