Parece
ser que las relaciones entre España y Cataluña no han sido muy amistosas desde
la caída del Imperio Romano de Occidente ante los pueblos bárbaros del Norte y
se creó la Roma Oriental que pasó a llamarse el Imperio Bizantino. Desde el
siglo VI hasta hoy, entre Cataluña y España ha habido cierta animosidad y roces
políticos e incluso militares.
No conozco lo suficiente para
elaborar un ensayo sobre dichas relaciones, pero puedo citar algunas cuestiones
más o menos conocidas, como son las de que los catalanes se consideran como
nación desde el siglo IX, en el que aparece una zona llamada Condado de
Barcelona que forma parte del Reino de Aragón. Es decir, Cataluña no ha sido un
país ni una nación, sino un Condado en Barcelona y a lo largo de la Historia se
ha ido ampliando esta idea de nacionalismo que cada vez es más acentuada y que
según la política actual Cataluña podría llegar a ser independiente de España.
Por citar algunos detalles puedo
recordar que los árabes no pasaron al Imperio Carolingio por la creación de la
“Marca Hispánica”, y que el Condado de Barcelona estaba rodeado al Norte por el
Imperio Carolingio, al Oeste y Sur por el Reino de Aragón y al Este la
posibilidad marítima procedente de Barcelona. Ante ello, el avance de la
Historia y la Reconquista española hacen que Barcelona y tierras circundantes
pongan sus ojos y capacidades en el Mar Mediterráneo, en donde navegaron y
pudieron conseguir algunos lugares o islas. Una de las cuestiones más
trascendentes fue que el Imperio de Bizancio, rescoldo del antiguo Imperio
Romano, sufría la piratería, ataques y guerras de los turcos, que pasaron a ser
el Imperio Otomano reinante en el Mediterráneo del Este. En el año 1303, el Emperador
bizantino Andrónico II Paleólogo (1259-1332) contrató a seis mil quinientos
mercenarios catalanes bajo el mando de Roger de Flor (1267-1305), que era un
caballero templario y caudillo italiano que se puso al servicio de la Corona de
Aragón y estuvo al frente de los almogávares, que lucharon contra los otomanos
en la zona de Asia Menor y las actuales Grecia y Turquía.
Este hecho se puede unir a otros que
ya hemos conocido y que aparecen durante varios siglos en los que impera el
feudalismo, la expansión del Condado de Barcelona, la creación de la
Generalitat de Cataluña, el nombramiento de Fernando de Antequera (1380-1416)
como nuevo Rey de Aragón en el Compromiso de Caspe en el año 1412, en el que
triunfó la tesis de San Vicente Ferrer (1350-1419) y se incorpora Fernando de
Antequera, de habla castellana. Los catalanes, pertenecientes a la Corona de
Aragón, realizaron batallas y guerras pagadas por el Reino de Aragón y
consiguieron conquistas como el Reino de Nápoles, Sicilia y cierta expansión en
el Mediterráneo Oriental.
Junto a ello hay que recordar que
con los Reyes Católicos Cataluña forma ya parte de España. Así ha sido desde
entonces, a pesar de las inconveniencias y negativas de la llamada Cataluña;
por ejemplo la sublevación de Cataluña por no compartir los impuestos y
tributos de los Reyes de España, la guerra de sucesión en España de los
borbones frente a los austracistas, en las que vencen los borbones y se declara
en la época de Felipe V (1683-1746) el Decreto de Nueva Planta, en 1714, en el
que los catalanes consideran como su héroe a Rafael Casanoves (1660-1743), a
quien homenajean cada 11 de septiembre y marcan la Diada catalana en
manifestaciones en Barcelona y otros lugares catalanes contra España; la Guerra
de la Independencia Española (1808), que en Cataluña se llama “La guerra del
francés”, guerras carlistas en Cataluña en contra de los isabelinos o
cristinos, la ideología republicana y federal de Cataluña, la monarquía de
Amadeo I de Saboya (1845-1890), la I República Española, considerada como
República Federal, al frente de la cual hubo presidentes catalanes. El
catalanismo como idea política, federalismo y las decisiones sobre Cataluña de de
Antonio Cánovas del Castillo (1828-1897), Presidente del Gobierno español. La
Renaixença, la sublevación carlista de octubre de 1900 en Badalona contra
España. El pistolerismo, dictadura de Primo de Rivera (1870-1930), la independencia
unilateral del Cataluña en 1934, durante la Segunda República Española. La
Guerra Civil de 1936-1939, y muchos otros hechos que son más o menos conocidos.
Como curiosidad incluyo las manifestaciones del regente General Espartero (1793-1879)
en 1868, al caer la monarquía de la Reina Isabel II (1830-1904). Este destacado
General dijo: “A Barcelona hay que bombardearla, por lo menos, una vez cada
cincuenta años”.
Pero no es el tema que yo voy a
tratar, sino el papel que los mercenarios catalanes contratados por el Imperio
Bizantino hicieron en la zona de Asia Menor, Grecia, Turquía y otros lugares.
Estos mercenarios tenían como caudillo a Roger de Flor, quien falleció en
combate en el año 1305 y que fue sustituido por Berenguer de Entenza. La
actividad de estos mercenarios catalanes y, sobre todo, la singular violencia
de Roger de Flor y su fallecimiento dio lugar a la llamada “venganza catalana”,
en la que arrasaron y marcaron con violenta huella en el área de los Balcanes,
Grecia, Tracia y lugares circundantes. Hasta tal extremo llegaron estos
almogávares catalanes que se ha quedado en el subconsciente de estos países la
expresión de “venganza catalana”, al morir Roger de Flor, y la de “que vienen
los catalanes”.
En dichos lugares se usan
expresiones tales como “catalán” e “hijo de catalán” que significa hombre
malvado, sin alma, torturador. En Bulgaria, Iván M. Vazov (1850-1921) escribió
el poema “Piratas”, publicado por primera vez en 1915, y cita a los catalanes
junto a los turcos como los mayores opresores de la nación búlgara. En Tesalia,
la expresión “¡Eres un catalán!”, era proferida como insulto hasta finales del
siglo XX. En Atenas, los niños de dicha ciudad acompañaban su juego con la
siguiente canción insultante:
“Francos,
Varegos,
pechos
catalán,
te
lavas, te peinan,
y con
mierda te rebozas”.
En la región de Parnaso se expresa
el refrán “Huir de los turcos para caer en los catalanes”. En algunos lugares
de esta amplia zona existen expresiones negativas como las de “Que te vea bajo
la espada de un catalán”, “El griego se lavaba y el catalán se enmerdaba”, dicho
muy utilizado en Grecia para describir a los catalanes. En referencia a la
irreverencia de los catalanes a la religión en Grecia, existen ejemplos como:
“El catalán come carne incluso en Viernes Santo”, o “Ayuna como el catalán”,
para referirse a que no ayuda. En la balada popular “La maldición de la
abandonada”, entre las calamidades que desea la protagonista a quienes la han
abandonado aparecen los siguientes versos: “Que caigas bajo espadas francas y
en manos de catalanes, que te aten las manos con unas esposas y te estrujen el
cuello con un garrote”. Una canción de cuna cantada hasta hace poco en Hipatia,
en parte de ella dice:
Perro
catalán,
no
ayunas el viernes,
ni
ayunas el sábado,
cuando
Cristo está en la tumba,
los
hijos de la Romania,
son como
leones en su corazón,
son como
leones, son como halcones,
son como
los delfines del mar”.
Todas estas expresiones que forman
parte de la llamada “Venganza catalana” se pueden sintetizar en la frase que
algunas mamás dicen a sus hijos, que si hacen algo indebido o no cumplen lo que
se les ha ordenado o no quieren comer y otras actitudes infantiles, en España
se suele decir: “Nene, si no comes, viene el hombre del saco y se te lleva”; o
“Nene, si no comes, viene el coco y te come”; el equivalente en esta zona es
“Nene, si no comes, ten cuidado ¡que vienen los catalanes!”.
Vicente Llopis Pastor
17 de octubre de 2023
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