Siguiendo con el
compromiso, continúo semanalmente con algunos refranes sobre temas económicos
basándome en el “Refranero General Ideológico Español”, del que es autor Luis
Martínez Kléiser (1883-1971). Hoy me voy a referir al concepto de RENTAS.
Una de las cuestiones
más peliagudas en la economía política es el tratamiento de las llamadas
“RENTAS”. Las RENTAS son la percepción de ingresos u otros beneficios que
recibe cada persona y que llega a sus bolsillos por diferentes vías. La más
importante es el salario que recibe una persona por su trabajo, pero este
trabajo puede ser muy dispar; por ejemplo, en el caso de un trabajador por
cuenta ajena se le puede llamar sueldo o salario; si es empresario sería
dividendo o beneficio; si es un trabajador autónomo, sería el importe de la
tarifa correspondiente; si es propietario de una vivienda que ha alquilado
sería el importe del alquiler; si es un capitalista, es la cotización de sus
colocaciones financieras; etcétera, etcétera.
Sobre este concepto
general de RENTA y sus modalidades existe una nomenclatura muy precisa, y es la
base de la teoría impositiva de los países más desarrollados, entre ellos
España, en el que el más conocido e, incluso, más importante en cuantía, es el
Impuesto de Renta de las Personas Físicas (IRPF), que es un impuesto directo,
progresivo, con múltiples condiciones y que es la referencia más importante
para solicitar ayudas, beneficios, subvenciones y otras cuestiones económicas
en favor del contribuyente.
Normalmente, en la
literatura económica, la palabra RENTA no se usa excesivamente y es sustituida
por el Producto Interior Bruto (PIB), que es la base para definir el nivel de
una Economía, pero que tiene múltiples matices. A modo de ejemplo podríamos
decir que el PIB sirve para fundamentar la renta que percibe cada persona, para
lo cual hay que depurar una serie de argumentos técnicos y económicos; por
ejemplo, transferencias unilaterales del Gobierno a particulares; pensiones
contributivas para el Gobierno; ayudas sociales; pasar de valor bruto a valor
neto, deduciendo la parte de PIB que va a sustituir la obsolescencia de
máquinas, herramientas y productos; ayudas familiares y, en general, una serie
de numerosos conceptos que, a grandes rasgos, sirven para pasar del PIB a otra
magnitud macroeconómica que se llama Renta Disponible de las Economías
Domésticas. Esta última renta, en España, es de aproximadamente la mitad de
nuestro PIB. Lo cierto es que la Economía tiene un dinamismo y trae situaciones
estables o inestables y, al ser una Ciencia Social que estudia las decisiones
de un colectivo de personas, es susceptible de generar ciclos económicos o situaciones
poco equitativas según las tareas o profesiones a las que se dedique el
contribuyente. Dicho de otra manera, no todas las personas tienen la misma RENTA,
es decir, no participan homogéneamente en lo que se llama distribución de los
ingresos a percibir por cada ciudadano y, es lógico, por la sencilla razón de
que todos los ciudadanos no somos idénticos en los deseos, gastos, ganas de
trabajar y otras particularidades individuales.
Esto no es nada nuevo,
ya que existen desde hace miles de años en los que la economía ya suponía una
forma distinta para que cada persona cubriera sus necesidades vitales. Era la
época del trueque, que se ha superado totalmente, y hoy en día, la función del
dinero y otras fórmulas de intermediación han dado lugar a que la RENTA no sea
uniforme a todos los ciudadanos, entre otras cosas porque no todos tienen la
misma situación civil; pueden ser solteros, casados, separados, con hijos, sin
hijos, con familia numerosa, y numerosos matices que cada vez son más, incluso
a la hora de definir el sexo o género de la persona.
Como la vida de las
personas siempre ha estado ligada al esfuerzo necesario para poder cubrir sus necesidades
vitales quisiera comentar el Refranero Español respecto a las RENTAS que se
reciben a lo largo de miles de años de la Historia de la Humanidad y como se
refleja en el Refranero Popular Ideológico Español. Es decir, de qué forma la
tradición y la historia española han hablado de este concepto según la época en
que vivieron. Por eso me permito citar los siguientes refranes que ejemplifican
el concepto de:
RENTA
Ventas.-
“Venta, non me hayas
grado, que cuita hace mercado”.
“Guay de la negra, que la cuita la hace feria”.
“Si no tienes dinero, vende un buey al carnicero”.
“Cuando el perdido vende miel, tres escudillas por un dinero”.
“Cuando el diablo su
rabo vende, él se entiende”.
Ganancias.-
“Quien tiene un burro y lo vende, él se entiende”.
“Venta deshace renta”.
“Quien vende, remata”.
“Quien vende el trigo de su invernar, ¿qué podrá comprar?”
“Venta y casamiento, deshacen arrendamiento”
Ejercicios.-
“Dios os ayude, y no a
tirar de mis cabellos”.
“Dios os mantenga, y más
que venga”.
“Tan buena pro te tenga como al perro la hierba”.
“Bendita sea la luz y la Santa Veracruz, y el Señor de la Verdad, y la Santa Trinidad; bendita sea el alba, y el Señor que nos la manda; bendito sea el día y el Señor que nos lo envía”.
“Hermano, el gavilán se os venga a la mano”.
Negocios.-
“Palo torcido, todo se
hace astillas”.
“Los negocios no quieren
ocio”.
“Muchas cosas ha de
aguantar el que quiera bien negociar”.
“Los negocios, como los
hombres, sanan y adolecen”.
“Si el coste vence al
provecho, dad el trato por deshecho”.
Necesidad.-
“La necesidad hace ley”.
“Todo es menester y pan
para migas”.
“Todo molino pide su
agua”.
“La necesidad, de las piedras hace pan”.
“La necesidad hace a la vieja trotar y al gotoso saltar”.
Mediación.-
“Quien desparte, a veces ora la peor parte”.
“Quien entra a despartir
con tienda, sale con las manos en la cabeza”.
“Entre padres y hermanos
no metas tus manos”.
“Entre perros y gatos no metas tu mano”.
“Quien entre dos amigos es juez, un amigo ha de perder, y aún los dos alguna vez”.
Espero que con estas
definiciones se comprendan los conceptos económicos que se incluyen. Y así,
sucesivamente, durante varias semanas, publicaré algunos artículos sobre “La
Ciencia Económica según el refranero popular español”.
Muchas gracias por
leerme.
Vicente
Llopis Pastor
22 de julio
de 2023
Comentarios
Publicar un comentario