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ANECDOTARIO (CXXIII)

 

Estimado lector, siguiendo la costumbre de cada lunes, incluyo una nueva colección de cinco anécdotas sobre famosos personajes de la historia, por ejemplo:

 

986) Arístides Briand (1862-1932), Presidente de la Tercera República Francesa.

Arístides Briand (1862-1932), fue Presidente del Gobierno francés durante la llamada Tercera República.

Nunca dejaba Briand que le ayudaran a ponerse el abrigo. Se sabía que evitaba esta ayuda y, en general, no se la ofrecían. Pero si no lo sabían, sí. Y entonces Briand les tomaba el abrigo y se limitaba a decir:

- “No, no, gracias”.

Y se lo ponía, aprisa, sin ayuda de nadie. Y cuando le preguntaban por qué nunca dejaba que le ayudaran a ponérselo decían:

- “Porque bastante trabajo me da ponérmelo yo solo”.

 

987) Joseph Fouché (1754-1820), político francés que ejerció su poder durante la Revolución Francesa, el Imperio Napoleónico y la Restauración Borbónica.

Joseph Fouché (1754-1820) fue un político francés que ejerció su poder durante la Revolución Francesa, el Imperio Napoleónico y la Restauración Borbónica. Nombrado Duque de Otranto por Napoleón I Bonaparte (1769-1820).

Una vez, como tantas otras, discutían Napoleón I  y Fouché. En los desacuerdos frecuentes, Napoleón se enfurecía. Y Fouché se limitaba a repetir:

- “No somos, señor, de la misma opinión”.

Y tantas veces lo repetía que, al fin, Napoleón, ya cansado, le gritó:

- “Creo que debería haceros cortar la cabeza, Duque de Otranto”.

Fouché le respondió:

- “No somos, señor, de la misma opinión”.

El escritor austríaco Stefan Zweig (1881-1942) escribió una biografía sobre este político francés al que se refería como “El genio tenebroso”.

 

988) Charles-Maurice de Talleyrand-Périgord (1754-1838), sacerdote, obispo, político, diplomático y estadista francés de extrema relevancia e influencia.

Charles-Maurice de Talleyrand-Périgord (1754-1838) fue un sacerdote, obispo, político, diplomático y estadista francés.

En una ocasión, se hablaba de las costumbres livianas de la época y de la facilidad con que las damas se jugaban la reputación. Talleyrand hizo esta observación:

- “El pudor es uno de los refugios de la gente del pueblo. En las señoras de la clase alta, la reputación renace lo mismo que los cabellos. Y, una vez acabada de perder, se disimula la pérdida con una peluca”.

La primera vez que Talleyrand estuvo en los Estados Unidos de América algunas cosas le sorprendieron. Decía después, refiriéndose a esa nación:

- “Es un curioso país, con treinta religiones distintas y un solo tipo de comida”.

 

989) El General Baldomero Espartero (1793-1879), militar que llegó a ser Regente de España.

El General Baldomero Espartero (1793-1879) fue un militar que llegó a ser Regente de España. Se llamaba Baldomero José Fernández Espartero. Es frecuente, en España, conocer a los personajes por el segundo apellido, siempre que el primero sea un castizo Pérez, García, López, Gómez, Fernández, Martínez u otro que sea frecuente. El General Espartero era también Príncipe de Vergara, debido al título por sus victorias sobre el ejército carlista.

En una ocasión, el Generalísimo de los Ejércitos Reales era el General Luis Fernández de Córdova (1798-1840); nombramiento que a Espartero no le había sentado muy bien. El uno de los encuentros con los carlistas, Espartero se lanzó impetuosamente sobre el enemigo. Tanto ímpetu disgustó a Córdova. Y, según dicen, mandó a dos ayudantes con orden de detenerlo. Y la orden les fue dada así:

- “Y si es necesario, agárrenlo por los faldones de la levita”.

 

990) Miguel de Unamuno y Jugo (1864-1936), escritor y filósofo español, perteneciente a la Generación del 98.

      Miguel de Unamuno y Jugo (1864-1936) fue un escritor y filósofo español, perteneciente a la Generación del 98. Rector de la Universidad de Salamanca.

      Contaba César González Ruano (1903-1965), periodista y escritor español, considerado como un periodista de élite, que estuvo una vez en salamanca expresamente para entrevistar a Unamuno. Fue a saludarle al café donde Unamuno acudía todos los días a la misma hora. Sostuvo con él una larga conversación. La entrevista y la conversación se repitieron los dos días siguientes. Ninguna de las tres veces Unamuno le pagó el café y siempre le dejó que se lo pagara César González-Ruano.

 

Estimado lector, habrá cinco nuevas anécdotas el próximo lunes.

Un afectuoso saludo. Continuará…

 

Vicente Llopis Pastor

31 de julio de 2023

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