MOMENTOS ESTELARES DE ESPAÑA: BONIFACIO SOTOS OCHANDO (1785-1869), CREADOR DE UNA LENGUA UNIVERSAL ARTIFICIAL
La
Historia de España está llena de acontecimientos y del protagonismo de los
españoles en epopeyas artísticas, destacadas tradiciones, valientes soldados,
insignes oradores, grandes inventores y, en general, de muestras de capacidad,
invención, así como descubrimientos geográficos que se plasmaron en el Imperio
Español, que duró más de trescientos años y estuvo presente en los cinco
continentes.
Creo que España no está reconocida
por sus aportaciones en todos los campos de los saberes, ciencias y otras
gestas. Hoy me voy a referir a una de ellas, concretamente la creación de una “lengua
universal artificial” por Bonifacio Sotos Ochando, nacido en Casas-Ibáñez, en
Albacete, el 5 de junio de 1785, y fallecido en Munera, Albacete, en 1869.
Nuestro Bonifacio Sotos Ochando fue
el creador de una lengua universal artificial, de tipo filosófico, desarrollada
por él en 1845 y presentada en 1852. No hay suficientes datos que indiquen que
esta lengua universal haya tenido muchos hablantes, quedando oscurecida por la
introducción de la lengua “volapüc”, el “esperanto” y demás lenguas artificiales
posteriores; en la actualidad sólo existen datos que describen la gramática y
sus características generales de esta lengua universal de Sotos Ochando.
Los fundamentos de esta lengua
universal de Sotos Ochando suponían una novedad porque su autor fue un lingüista
de sumo prestigio y la aplicación de la lingüística consiste en aquella comunicación
en la que se utilizan palabras para transmitir un mensaje. Por ejemplo, una
conversación entre dos personas: la comunicación no lingüística es aquella en
la que no se utilizan palabras, sino gestos, sonidos, imágenes y señales para
transmitir un mensaje. En esta comunicación no lingüística se pueden incluir el
lenguaje braille, la comunicación mediante banderas entre barcos, el morse, la
lengua de signos y otras comunicaciones no lingüísticas que se aplican en
muchos campos de la comunicación.
Una lengua universal lingüística,
como es el caso de la creada por Sotos Ochando, es un determinado rasgo o
fenómeno que se encuentra presente en todas las lenguas o, al menos, en gran
parte de ellas. El estudio de los universales lingüísticos conforma una rama de
la lingüística teórica, complementaria de la que estudia la tipología de las
lenguas, es decir, la que estudia los rasgos que las diferencian entre sí.
Algunas de las características que
incluyó Sotos Ochando son la definición del artículo “la”, utilizado como
preposición, con plural invariable, por ejemplo, en nominativo “la”; en
acusativo “le”; en dativo “li”; genitivo “lo” y vocativo “lu”; nombres propios
que han de ser precedidos por “al”; plural, que pueden acabar en “alz”; “elz”; “ilz”
“olz”; “ulz”; declinaciones para los adjetivos que se pueden elegir prefijo o
sufijo y otras variaciones lingüísticas de fácil concepción porque nacen de la lingüística
de la que Bonifacio Sotos fue un experto y Catedrático.
Para el mejor conocimiento de la trayectoria
de Bonifacio Sotos Ochando me permito citar que fue sacerdote, seminarista en
San Fulgencio de Murcia; Doctor en Teología; Profesor Sustituto de Humanidades
en dicha institución; Rector y Catedrático de Escrituras; Secretario de la
Sociedad Económica de Murcia. Entre otras cuestiones escribió para dicha
Sociedad Económica de Murcia una memoria sobre la mendicidad que fue premiada;
vocal de la Junta Suprema de Murcia, en 1820; durante el trienio constitucional
en España (1820-1823) tuvo que emigrar a Francia tras la caída del sistema
liberal, y ahí escribió varias gramáticas del español y del francés, lo que le
valió ser nombrado Catedrático de Español en el Real Colegio de Nantes, y su
libro para la enseñanza del español fue adoptado como libro de texto oficial.
Incluso el Rey francés Luis Felipe de Orleans (1773-1850) lo nombró profesor de
español de sus hijos en el año 1833. En 1840 regresó a España y el Arzobispo de
Toledo le nombró Examinador Sinodal; el Gobierno le ofreció una Mitra que
reusó. Intercedió solamente para que se creara un Instituto de Enseñanza en
Albacete. Fue nombrado Vocal de Instrucción Pública en 1843 y Catedrático de
Teología Dogmática en la Universidad Central de Madrid en 1845 y otros cargos y
responsabilidades oficiales.
Sotos Ochando se interesó en la creación
de una lengua y alfabeto universal publicando un primer esbozo en el año 1852
titulado “Proyecto y ensayo de una lengua universal, y filosófica”, que fue
presentada a la Société de Lingüistique de Paris, que la calificó como la mejor
de las lenguas universales que se habían presentado, por estar fundamentada en
la lógica. Entonces creó una Sociedad de la Lengua Universal que contó pronto
con 40 socios y con numerosos adeptos del Ateneo de Madrid, entre ellos, el
famoso Doctor y Filósofo Pedro Mata Fontanet (1811-1877), autor de un “Curso de
lengua universal”, en 1862. Contaba asímismo con un boletín dirigido por Lope
de Gisbert (1824-1888), humanista y político español, diputado a las Cortes
Españolas y miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas. Sotos publicó
un “Diccionario”, una “Gramática” y una “Cartilla” de la concepción de su
lengua universal.
La lengua universal de Sotos no tuvo
el éxito deseado, en parte porque la Academia Francesa no lo calificó como de gran
nivel, al tiempo que no era el único que había creado una lengua universal,
sino que en diversos países, otros lingüistas aportaron otras formas de lengua
universal planificada; es decir, que eran lenguas que no se basaban en la lingüística,
como fue el caso de Sotos, sino que eran planificadas previamente con un
objetivo concreto y que, generalmente, tampoco tuvieron éxito. Entre estas
últimas podemos incluir la “Gramática de Port Royal”, publicada en 1660 por un
grupo de estudiosos del monasterio francés del mismo nombre, cerca de
Versalles, los trabajos de J. Greenberg y de N. Chomsky, algunas décadas más tarde,
lenguas poco conocidas.
La lengua universal más aceptada es
el “esperanto”, la lengua planificada internacional más difundida y hablada en
el mundo, el nombre proviene del seudónimo de L.L. Zamenhof, un oftalmólogo
polaco que utilizó para publicar las bases de este idioma en 1887. La intención
de Zamenhof fue crear una lengua fácil de aprender y neutral, más adecuada para
la comunicación internacional. Como quedó recogido en la declaración de
Boulogne, el objetivo del esperanto no es reemplazar los idiomas nacionales,
sino ser una alternativa internacional rápida de aprender. El esperanto tuvo
una gran divulgación en los primeros años del siglo XX y se estudiaba en
numerosos países, entre ellos Andorra y España, sobre todo en Cataluña. A día
de hoy, el esperanto se usa muy poco como lengua universal. No es conocido el
número de personas que dominan y manejan el esperanto y lo que he podido leer
de estadísticas internacionales, sitúan el número de personas que pueden
desenvolverse y comunicar mediante el esperanto, entre unos cien mil a dos
millones de hablantes, evidencia de que los niveles de conocimiento y uso,
repartidos por el mundo, son meras estimaciones. De dichos hablantes, alrededor
de 1.000 son hablantes nativos de esperanto. Aunque el esperanto ha sido la
lengua universal más conocida y usada, no deja de ser más que un idioma
marginal muy poco usado.
La lengua universal que creó el
español Bonifacio Sotos Ochando, independientemente de su uso, que fue escaso,
sí tiene unos fundamentos lingüísticos que no han tenido los otros proyectos de
lengua universal. Sotos Ochando se basó en la lingüística mientras el resto de
dichas lenguas eran planificadas y
eran ejercicios que se fundamentaban en cuestiones de organización y de lograr
objetivos, lo cual no es propio del uso de los idiomas. Nuestro Bonifacio Sotos
Ochando se basaba en la lingüística y era de mejor comprensión y uso que las
restantes.
Creo que los españoles debemos estar
orgullosos de que el sacerdote Bonifacio Sotos Ochando creara una lengua
universal que incluye su gramática, sintaxis, morfología, artículos, adverbios,
preposiciones y demás elementos propios de una acertada forma de comunicación.
Sotos Ochando escribió multitud de
libros, más de veinte, algunos de ellos publicados en francés, otros en español
e, incluso, alguno con su nueva lengua universal. Por citar algunos, me permito
incluir “Cours complet de langue espagnole” (1824); “Méthode practique pour apprendre
l’espagnole” (1830); “Projet d’une langue universal” (1855); “Traducción del
francés sin maestro” (1835); “El incrédulo conducido a la fe por la razón”
(1835); “Proyecto y ensayo de una lengua universal y filosófica” (1851) y muchos
otros libros que le acreditan como la persona que más ha dedicado su tiempo y
esfuerzo para crear una necesidad total de que todos los habitantes de la Tierra
nos podamos comunicar con un mismo idioma.
Por cierto, que una de las
debilidades de la Unión Europea (UE) es la de que en ella se hablan más de
veinte idiomas, lo cual genera una falta de energía y de toma de decisiones muy
tardías y supone un lastre para que la UE pudiera llegar a estar a la altura de
Estados Unidos o de China.
Un saludo.
Vicente Llopis Pastor
18 de junio de 2023
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