Tal como comenté en mi artículo sobre
el regeneracionismo en España, publicado anteayer, día 12 de abril, voy a
incorporar alguna información adicional a dicho artículo, ya que fue un
movimiento intelectual ilustrado que intentó superar la difícil situación de
España, su decadencia, sobre todo entre los siglos XVIII al XX, cuando los
españoles de buena voluntad manifestaban su cariño hacia nuestro país y se
preocuparon en buscar fórmulas para que España volviera a recuperar el prestigio
que había alcanzado en su época de Imperio Español, sobre todo durante los
siglos XV, XVI y XVII.
Recuérdese
que el regeneracionismo se fundamentaba en una doctrina idealista que combinaba
el teísmo con el panteísmo, desarrollado por el filósofo alemán Karl Christian
Friedrich Krause (1781-1832), que influyó grandemente en España y fue cultivada
por políticos, pedagogos y personas ilustradas de nuestro querido país. Por eso
me permito complementar mi anterior artículo con la siguiente información adicional
sobre revistas y publicaciones periódicas, que buscaban desenmascarar la
importancia de la falsa España oficial. Entre estas revistas y publicaciones
destacaría las siguientes:
1)
“Revista Contemporánea”.
Con
colaboraciones de José de Perojo y Figueras (1850-1908), seguidor del krausismo;
Rafael Altamira Crevea (1866-1951), alicantino, que tiene una calle rotulada a
su nombre en Alicante capital y que falleció en México en el año 1951; Julián
Sanz del Río (1814-1869), introductor del krausismo en España; Rafael María de
Labra (1840-1918); y Urbano González Serrano (1848-1904), seguidor del filósofo
Krause.
2)
Revista “La España Moderna”.
Publicada
de 1889 a 1914, en la que destacaron escritores tales como José Lázaro Galdiano
(1862-1947), quien donó sus bienes al Estado español, que están depositados en
el Museo “Lázaro Galdiano” en Madrid, y que alberga una amplia y heterogénea
colección, formada con interés enciclopédico hacia todas las artes y técnicas. Está
constituida por más de 12.600 piezas, además de una biblioteca de 20.000
volúmenes; Ramiro de Maeztu y Whitney (1874-1936), escritor y político; y
Miguel de Unamuno y Jugo (1864-1936), rector de la Universidad de Salamanca y
miembro de la Generación del 98.
3)
Revista “Nuevo Teatro Crítico”.
Creada
por Emilia Pardo Bazán de la Rúa-Figueroa (1851-1921); mujer de talante
europeísta y de un sincero feminismo.
4)
Revista “Germinal”.
En
la que escribieron Joaquín Dicenta Bendicto (1862-1919), fallecido en Alicante;
José Martínez Ruiz “Azorín” (1873-1967), destacado miembro de la Generación del
98; y Miguel de Unamino y Jugo (1864-1936), citado anteriormente.
5)
Semanario “Vida Nueva”.
Que
se mantuvo desde 1898 a 1900. Con intervenciones de Ramírez de Maeztu y Whitney
y Miguel de Unamuno y Jugo.
6)
Revista “Alma Española”.
De
contenido rebelde y liberal, en cuyas páginas destacó Benito Pérez Galdós
(1843-1920), el más grande novelista de su tiempo.
Entre
los escritores que defendieron el regeneracionismo nos encontramos a
intelectuales de elevada categoría, entre ellos, a Francisco Silvela y de le
Villeleuze (1845-1905), que llegó a ser Presidente del Gobierno español;
Eduardo Dato e Iradier (1856-1921), Presidente del Gobierno español, asesinado
a balazos cuando iba en el coche oficial; Álvaro Figueroa y Torres (1863-1950),
más conocido por su título de Conde de Romanones, político monárquico y
Ministro; Pedro García Dorado Montero (1861-1919), jurista y periodista;
Santiago Ramón y Cajal (1852-1934), médico y Premio Nobel de Medicina del año
1905; Pablo Iglesias Posse (1850-1925), fundador del Partido Socialista Obrero
Español (PSOE) y de la Unión General de Trabajadores (UGT); Vicente Blasco
Ibáñez (1867-1928), escritor valenciano de ideología antimonárquica; Joaquín
Costa Martínez (1846-1911), abogado y notario; el político que creó el
regeneracionismo, que merece un artículo que publicaré dentro de unos días;
Joaquín Giner de los Ríos (1839-1918), krausista, Director de la Institución
Libre de Enseñanza; Lucas Mallada y Pueyo (1846-1921), geólogo; Ricardo Macías
Picadea (1847-1899), geógrafo y periodista; Ángel Ganivet García (1865-1898),
escritor incluido en la Generación del 98, diplomático español que se suicidó
lanzándose al río en Riga (Lituania), en donde era Cónsul de nuestro país; y
otros.
Todos
ellos escribieron sobre la sociedad y la política españolas en las que,
aproximadamente, sintetizaron a los gobernantes de nuestro país en las
siguientes características:
a)
Falta de patriotismo.
b)
Desprecio de lo propio.
c)
Ausencia de interés común.
d)
Falta de concepto de independencia.
e)
Menosprecio de la tradición.
A
los escritores que he citado podríamos añadir otros más jóvenes que defendieron
las ideas de reforma, cambio y regeneracionistas, tales como José María
Salaverría Ipenza (1873-1940), periodista y escritor; Concepción Arenal Ponte
(1820-1893), escritora muy aplaudida por Joaquín Costa Martínez; Antonio Maura
y Montaner (1853-1925), uno de los más destacado oradores del Parlamento
español; José Canalejas Méndez (1854-1912), Presidente del Gobierno asesinado a
tiros en Madrid por un anarquista mientras veía el escaparate de una librería;
Manuel Azaña (1880-1940), Presidente de la Segunda República Española; el
General Miguel Primo de Rivera y Orbaneja (1870-1930), dictador del Gobierno
español mediante un golpe de Estado el 13 de septiembre de 1923, este General
fue considerado como “el cirujano de hierro” por Joaquín Costa, porque podía
solucionar los grandes problemas de España; José Ortega y Gasset (1883-1955), filósofo,
catedrático, periodista y ensayista; y otros muchos quienes principalmente
prolongan esta corriente intelectual del regeneracionismo hasta el estallido de
la Guerra Civil Española en el año 1936.
El
regeneracionismo coincidió con una época muy convulsa en España, con el auge
del sindicalismo, el pistolerismo, levantamientos militares, golpes de Estado,
eliminación de la Monarquía, republicanismo y tantos otros hechos que no favorecieron
la imagen de España. Al contrario, sus excesos literarios y las exageraciones
de los escritores le hicieron un flaco favor a nuestro país.
Creo
que las opiniones, escritos, manifestaciones y fórmulas sociales del
regeneracionismo hicieron aflorar, todavía más, el llamado “complejo de
inferioridad de los españoles”, que según el hispanista Stanley G. Payne (1934)
ha comentado, el regeneracionismo surgió a partir de finales del siglo XVIII y
se agudizó entre los siglos XIX y XX pero no llegó a cumplir todo lo que
manifestaba en escritos, periodismo, ensayos y otros medios de comunicación.
Confío
que, “el cambio” por el que abogan todos los actuales partidos políticos
españoles esté más acertado.
Vicente Llopis Pastor
14 de abril de 2023
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