Un reactor nuclear es un dispositivo
en donde se produce una reacción nuclear en cadena de forma controlada. Se
puede utilizar para la obtención de energía en las centrales nucleares, que
pueden disponer de uno o varios reactores, para la producción de materiales
fisionables, como plutonio y otros isótopos, de uso en medicina y otras
industrias, para ser usados en armamento nuclear, en la propulsión nuclear de
buques submarinos o de satélites artificiales o para la investigación.
Actualmente solo producen energía de forma comercial los reactores nucleares de
fisión, aunque existen reactores nucleares de fusión experimentales.
Los
reactores nucleares tienen una serie de ventajas como son las de que casi no
emiten contaminantes al aire, los residuos producidos son menores en volumen
que los generados por las plantas alimentadas por combustibles fósiles. No
emiten gases de efecto invernadero, no producen la llamada lluvia ácida y
algunos detalles más que hacen que algunos dirigentes empresariales los lleguen
a considerar como energía verde.
Junto
a ello hay una serie de desventajas que ponen en peligro la población y que
provienen de variados factores, por ejemplo, accidente en una central atómica;
ataque terrorista; peligrosidad de los residuos radiactivos y su alto poder
contaminante del medio ambiente; vertederos nucleares; posible desviación de
los residuos para la producción de armas de destrucción masiva. Algunos de
ellos con un semiperiodo elevado como el Americio, el Neptunio o el Curio, que
son de una alta toxicidad. Los detractores de la energía nuclear hacen hincapié
en el peligro de esos residuos que duran cientos, e incluso, miles de años.
Algunos reactores nucleares se utilizaron para generar plutonio 239 usado en el
armamento nuclear. Los reactores civiles general plutonio, pero el plutonio 239
aparece mezclado con altas cantidades de plutonio 240, 238 y 242, que lo hacen
inviable para uso militar.
Desde
mitad del siglo pasado ha habido accidentes nucleares muy graves que han
afectado a personas y a zonas terrestres. Por ejemplo, en Mayak, en la entonces
Unión Soviética, en 1957; Windscale, en Gran Bretaña, en 1957; Three Mile
Island, en Estados Unidos, en 1979; Chernóbil, en Ucrania, en 1986; Tokaimura,
en Japón, en 1999; y Fukushima, en Japón, en el año 2011. La peligrosidad de
los residuos nucleares es un tema altamente controvertido. Éstos se suelen
asociar a la generación de energía nuclear de fisión, sin embargo existen
infinidad de fuentes radiactivas empleadas en diversos usos que también son enterrados
en cementerios nucleares.
Esto
ha dado lugar a que muchos países, y fundamentalmente los que componen la Unión
Europea (UE), no acepten la construcción de centrales de energía nuclear, y los
que existen hasta ahora tienen un tiempo límite para que desaparezcan. Con la
situación actual de falta de gas que suministra Rusia y la debilitación de la
creación de energía se ha vuelto a poner en entredicho la continuidad de la
energía nuclear y, por tanto, la de los reactores nucleares. El número de
centrales nucleares existentes en el mundo son:
Las
siete que existen en España son Almaraz I, Almaraz II, en Almaraz, Cáceres;
Ascó I y Ascó II, en Ascó, Tarragona; Cofrentes, en Cofrentes, Valencia;
Vandellòs II, en Vandellòs i Hospitalet de l’Infant, en Tarragona; y Trillo, en
Trillo, Guadalajara. Aunque los cerca de doscientos países que existen en el
mundo hacen uso de la energía nuclear en algunas actividades.
Pero
hete aquí que la guerra de Ucrania y la crisis energética han reactivado la
apuesta de muchos países por la energía nuclear como sustituta de los
combustibles fósiles para complementar las aportaciones de las energías
renovables. En Europa, Francia, que según datos del Eurostat, que es el Servicio
de Estadística de la Unión Europea (UE), es el mayor productor de energía
nuclear de la UE, lidera el discurso pronuclear, tanto en la teoría como en la
práctica. Hace unos días el Parlamento francés inició la tramitación de un
Proyecto de Ley para acelerar la construcción de nuevos reactores nucleares que
entrarían en servicio a partir del año 2035 y que pasarían a distanciarse aún
más de los reactores que existen en el resto de países de la UE. La reacción de
la UE no es favorable a esta decisión y, sobre todo, tiene la oposición directa
de Alemania y el respaldo de algunos países como Hungría y Bulgaria. España es
uno de los que no admite la instalación de nuevas centrales nucleares, y las
siete que he citado, desaparecerán en el momento en el que se estime que están
envejecidas y no son eficientes.
Électricité
de France S.A., conocida comúnmente como EDF, empresa multinacional francesa de
servicios eléctricos, en gran parte propiedad del Estado francés, va a aumentar
en un 30% la producción con el parque actual y recuperar el nivel más alto, que
lo alcanzó en el año 2017, con lo que se situará en diecinueve centrales
nucleares adicionales.
Curiosa
decisión la de Francia que, como ha ocurrido en otras ocasiones, tiene una
posición ególatra en el concierto de las naciones y, por tanto, en la UE. Esto
debe preocupar a España, ya que muchas de sus centrales nucleares están
situadas en la zona francesa de los montes Pirineos y las posibles desventajas,
accidentes, sabotajes o cualquier otro hecho lo sufrirá España en sus propias
carnes. El chauvinismo de Francia no tiene fin.
Vicente Llopis Pastor
15 de marzo de 2023
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