Estimado lector, siguiendo la costumbre de cada lunes,
incluyo una nueva colección de cinco anécdotas sobre famosos personajes de la
historia, por ejemplo:
891) Honorato de
Balzac (1799-1850), novelista y dramaturgo francés, representante de la llamada
novela realista del siglo XIX.
Honorato de
Balzac (1799-1850) fue un novelista y dramaturgo francés. Tuvo muchos apuros
monetarios y acumuló muchas deudas, hasta el extremo de que se escondía para
evitar que sus acreedores fueran a su casa a pedirle que les pagara sus
servicios.
En los últimos
tiempos, ya con dinero, organizó su vida de forma que nadie pudiera molestarle
mientras trabajaba. Había establecido un sistema de consignas y solo sus
íntimos amigos, que las conocían todas, conseguían llegar hasta él. La portera
de su casa decía siempre:
- “El señor Balzac no está”.
Y allí, para que
la portera dejara pasar, la consigna era: “Ha llegado por fin la estación de
las lluvias”.
En la casa había
dos servidores, uno que abría la puerta y otro que estaba como de centinela en
el sanctasanctórum, donde Balzac trabajaba. La consigna para el que abría la
puerta era: “Vengo a vender encajes de Bruselas”. Y para el otro sirviente era
“La salud de la señora está estacionaria”.
892) Lord Byron (1788-1824),
destacado poeta inglés.
George Noel
Gordon (1788-1824), más conocido como Lord Byron, fue un revolucionario y poeta
del movimiento del Romanticismo británico. Antecedente de los llamados “poetas
malditos”. Tuvo una vida que fue muy celebrada en su época.
En los últimos
momentos de su vida, en Mesolongi, Grecia, estaba ya agonizando y no había
ninguna esperanza de salvarle la vida. Junto a su lecho, su fiel criado,
Fletcher. Byron, en un último esfuerzo pidió a su criado que regresara pronto a
Inglaterra y que allí le cuidaran a la mujer, a la hermana y a la hija. Y le
amenazó de esta manera:
- “Y si no lo haces, una vez muerto, te buscaré y, en
forma invisible, no te dejaré vivir en paz”.
Dijo esto porque
sabía que su criado era muy supersticioso. Después, Lord Byron exclamó:
- “¡Pobre Grecia!”, añadiendo “¿Por qué no habré
comprendido antes todo lo que comprendo ahora?”.
Y las últimas
palabras las dijo en italiano:
- “Lascio cualque cosa cara al mondo”.
Quedó después
como dormido y fue para no despertar más.
893) Charles
Dickens (1812-1870), escritor inglés.
Charles Dickens
(1812-1870) fue uno de los grandes escritores en lengua inglesa. Creador de
algunos personajes de ficción más conocidos en el mundo, muchos lo consideran
como el mejor novelista de la época de la Reina Victoria de Inglaterra
(1819-1901).
Dickens daba con
frecuencia lecturas públicas de sus relatos. Estuvo en los Estados Unidos de
América y fue tan grande su éxito con aquellas lecturas, que acabó dándolas en
un teatro antes de empezar la función, pues los otros locales eran demasiado
pequeños para la cantidad de gente que quería asistir. Y lo curioso es que,
después de escuchar la lectura de un libro, en vez de disminuir, aumentaba la
venta.
894) Pierre-Auguste
Renoir (1841-1919), pintor impresionista francés.
Pierre-Auguste
Renoir (1841-1919) fue un pintor impresionista francés. A pesar de su poca
afición a la lectura, en sus últimos años descubrió que leer obras de teatro
era entretenido, y se compró algunas colecciones. Pero no las leía enteras.
Había descubierto otro sistema mejor. Leía el primer acto de una, el segundo
acto de otra y el tercero de otra. Y decía:
- “Lo único que desorienta es el cambio de personajes.
Por lo demás, ligan muy bien y hasta parecen escritor los tres actos por la
misma mano”.
895) Francisco de
Goya y Lucientes (1746-1828), pintor español.
Francisco de Goya
y Lucientes (1746-1828) fue un pintor español. Llevó una vida muy agitada, una
vida en la que, en una enciclopedia francesa del siglo pasado, se hace este
curioso resumen:
“Goya era hijo de
un campesino aragonés. Sus padres le mandaron a estudiar a Zaragoza. Era un
muchacho muy fuerte y se mezclaba en todos los disturbios y luchas
estudiantiles. Hasta que tuvo que huir de la ciudad por haber tomado parte en
una riña de la que resultaron tres muertos. Para esconderse de la policía se
unió a una cuadrilla de toreros y con ellos dio la vuelta a España. Marchó
después a Italia, donde se enamoró de una muchachita y se la quiso llevar. Los
padres de ella la encerraron en un convento. Pero Goya saltó la tapia del
convento, la raptó y se la llevó a Madrid”.
Ésta es la
interpretación que hicieron los franceses sobre el insigne pintor español. ¿Era
verdad o una visión peyorativa de Goya? Yo creo que era peyorativa, como casi
todo lo que nuestra vecina Francia manifestaba sobre nuestro país y demostraba
su poco interés por España.
Hoy se le
recuerda por los famosos “Goyas” que entrega anualmente la Academia de Ciencias
Cinematográficas Española.
Estimado
lector, habrá cinco nuevas anécdotas el próximo lunes.
Un
afectuoso saludo. Continuará…
Vicente Llopis Pastor
20 de marzo de 2023
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