Gonzalo Arnáiz Vellando (1916-1990) nació en Madrid el 28
de agosto de 1916 y fue uno de los más destacados economistas españoles del
siglo XX como catedrático, académico y asesor de la Administración Pública
española. Me permito escribir este título porque yo fui alumno suyo en la
Facultad de Ciencias Económicas y Comerciales en la Universidad Complutense de
Madrid y era un deslumbrante profesor que te hacía fácil la comprensión de
temas económicos mediante el tratamiento matemático y estadístico de funciones,
macro magnitudes y otros conceptos incorporados a la Ciencia Económica. Para
mí, Gonzalo Arnáiz Vellando, junto con Ángel Alcaide Inchausti (1918-1996) y
Ángel Vegas Pérez (1912-2002), fueron los pioneros en la aplicación de las Matemáticas
y Estadística en el plan de estudios de la licenciatura en Ciencias Económicas
y pioneros españoles en la llamada Econometría, esta última una conjunción de
la lógica deductiva cuantificada, que son las Matemáticas, junto con la lógica
inductiva, que se desarrolla mediante la Estadística descriptiva y la Estadística
teórica. La Econometría es el fundamento idóneo para presentar, describir,
explicar y aplicar medidas económicas en las que las variables pueden ser fijas
o probabilísticas.
Gonzalo
Arnáiz Vellando era hijo de un coronel del cuerpo de Ingenieros. Estudió el
bachillerato en los jesuitas y posteriormente se licenció en Ciencias Exactas
en la Universidad Central de Madrid. El estallido de la Guerra Civil Española
en el año 1936, hizo que su padre fuera fusilado en diciembre de dicho año y él
mismo estuvo preso en la cárcel de San Antonio, hasta finales de febrero de
1937. Tras refugiarse un tiempo en la embajada de Chile, se le recluta en la
brigada de Valentín González (1904-1983), llamado “El Campesino”, y participó
en la Batalla de Brunete, una de las más sangrientas de la Guerra Civil
Española. Debido a sus antecedentes familiares, y viviendo durante la Guerra
Civil en un Madrid republicano de izquierdas, tuvo que refugiarse de nuevo en
la embajada de Chile para lograr salvar su vida.
En 1939,
una vez finalizada la Guerra Civil Española, vuelve a la universidad y acaba la
carrera de Ciencias Exactas. Comienza a interesarse por los temas económicos y
hace uso de sus conocimientos en Matemáticas para aplicarlos a los modelos
económicos. En 1947 participa en el seminario de Estadística del profesor
Enrique Cansado (1917-1998) y se decide a aplicar sus conocimientos en la, por
entonces, nueva materia de Econometría, de la que he citado sus características
en las líneas anteriores. En 1952 se licencia en Ciencias Económicas y queda
fascinado por este nuevo enfoque del estudio de la llamada Econometría y
traduce diversos libros en lengua inglesa sobre temas económicos, siendo de
especial interés el libro “Análisis de la demanda. Un estudio de Econometría”,
de Herman Wold (1908-1992), econometra y estadístico noruego. A partir de marzo
de 1953, se incorpora como Profesor Adjunto Numerario de Estadística y Métodos
Estadísticos de la Facultad de Ciencias Políticas y Económicas de la
Universidad Central de Madrid y poco después alcanza el nivel de Catedrático de
Estadística Teórica. También fue profesor de Estadística General en la Escuela
de Estadística de la Universidad de Madrid, de la que fue Secretario desde 1953
a 1970. Simultáneamente recibió una beca para estudiar programación lineal en
Turín, Italia. La programación lineal, también conocida como optimización
lineal, es el campo de la programación matemática dedicado a maximizar o
minimizar una función lineal, denominada función objetivo, de tal forma que las
variables de dicha función estén sujetas a una serie de restricciones
expresadas mediante un sistema de ecuaciones o inecuaciones, también lineales,
llamadas de primer grado, y que su representación gráfica son líneas rectas y
no líneas curvas.
En 1955
ingresa en el cuerpo facultativo del Instituto Nacional de Estadística,
doctorándose en 1956 con una tesis titulada “Propensión al consumo”, que
alcanzó un notable prestigio. Fruto de su capacidad y solvencia académica, fue
llamado para trabajar como asesor en el Plan de Desarrollo del Gobierno
español, a partir de la incorporación de España a las instituciones económicas
internacionales, entre ellas el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial
y el Acuerdo General de Aranceles y Comercio, en una época que se suele
denominar como la del milagro económico español. En 1960 se incorpora al
departamento de Econometría de la Escuela de Economía de Rotterdam, Holanda,
donde trabaja con el profesor Henri Theil (1924-2000). En 1969 ingresa en la
Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, el máximo galardón en Ciencias
Sociales existente en España. En el curso 1970-1971, dio clases en la Universidad
de Venezuela, y desde 1971 a 1978 fue director del departamento de Estadística
y después vicedecano de la facultad de Ciencias Económicas y Comerciales de la
Universidad Central de Madrid. En 1986 fue nombrado profesor emérito de la
Universidad Autónoma de Madrid.
Son de
destacar los libros que escribió relativos a la aplicación matemática y
estadística en la Ciencia Económica, considerados como clásicos en las
universidades españolas; entre ellos destacaría los siguientes: “Muestreo
sistemático” (1950); “Correlación serial” (1950); “Correlación serial circular”
(1950); “Correlación intraclásica” (1950); “Algunas cuestiones sobre
Econometría” (1956); “Método de mínimos cuadrados” (1960); “Teoría de la
regresión” (1961); “Matemáticas para economistas” (1962); “Significación
económica de los coeficientes input-output” (1963); “Introducción a la
estadística teórica” (1965); “Problemas de estadística” (1966); “Estadística
empresarial” (1970); y otros títulos que han servido de base para los estudios
econométricos en las universidades españolas.
Esta fue
la trayectoria de Gonzalo Arnáiz Vellando, uno de los grandes catedráticos de
la universidad española y que revolucionó los planes de estudio de la materia
de Economía Política en las universidades españolas y que, amén de ser pionero
de la Econometría en nuestro país, fue un gran servidor de la Administración
Pública española y del llamado milagro económico español, a partir del año
1960. Mi especial reconocimiento a quien fuera uno de mis profesores en la
Facultad de Ciencias Económicas y Comerciales de la Universidad Central de
Madrid.
Un
afectuoso saludo.
Vicente Llopis Pastor
18 de septiembre de 2022
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