El martes 7 de junio de 2022 se dieron a conocer los
premiados en la 34ª edición de los premios Jaime I de la Comunidad Autónoma
Valenciana. Estos premios se conceden en varios apartados científicos y uno de
los más importantes es el premio de Economía, el cual ha recaído en la
economista catalana Marta Reynal-Querol (1973).
Dada mi
profesión, aunque ya esté jubilado, siempre me intereso por los “premios de
Economía”, ya que esta ciencia social es muy proclive a avanzar mediante lo que
se suele llamar “paradigmas de conocimiento”, que no es otra que una especie de
“consenso” entre los más destacados economistas, los cuales definen la
verdadera interpretación en los conceptos y variables que se definen en el
sistema de producción, distribución, consumo y precio de los recursos
existentes.
Por razón
del premio que ha alcanzado, me voy a permitir escribir sobre la citada
economista.
Marta
Reynal-Querol nació en 1973 en Barcelona, estudiando Economía en su ciudad
natal, con brillantes calificaciones y con una elevada vocación investigadora
que le ha llevado a complementar su formación, e incluso participar en investigaciones
en los países más desarrollados en la actualidad. Es profesora de investigación
de ICREA, que significa “Institució Catalana de Recerca i Estudis Avançats”,
integrada en el Departamento de Economía y Empresa de la Universidad Pompeu
Fabra; directora del Institute of Political Economy and Governance (IPEG) de
Barcelona. Ya en el año 2011 recibió el premio Fundación Banco Herrero, que se
otorga anualmente a un científico social español menor de cuarenta años de
edad, por su investigación sobre la relación entre la Economía, la diversidad
ética y los conflictos civiles. La doctora Reynal-Querol es una gran
investigadora que participa en diversos estamentos académicos, en docencia, en
investigación y en publicaciones de máximo nivel internacional. Actualmente es
profesora de investigación en la Barcelona Graduate School of Economics;
directora del Máster de Economía de la Universidad Pompeu Fabra desde 2012; investigadora
del Center for Economic and Policy Research (CEPR); miembro del Consejo de la
Asociación Económica Europea (EEE); miembro titular de la European Development
Research Network (EUDN); miembro del Comité Editorial de la Revista de
Resolución de Conflictos y en el pasado de la Revista Europea de Economía
Política.
Es pionera
en la investigación empírica sobre conflictos, que hace unos años era
considerada por muchos economistas como una materia extravagante. Uno de sus
trabajos más importantes para el Centro Superior de Investigaciones Científicas
(CSIC) es “Ethnicity, Political Systems and Civil Wars”, traducido como “Etnicidad,
Sistemas Políticos y Guerras Civiles”. Sus áreas de investigación incluyen las
causas de las guerras civiles, la resolución y secuelas de conflictos, el
liderazgo institucional, la búsqueda de rentas, la polarización étnica y la
eficacia de las ayudas. Tiene publicaciones en las revistas de mayor prestigio
internacional, entre ellas “American Economic Review”, “American Political
Science Review”, “Review of Economics and Statistics”, “Economic Journal”,
“Journal of Economic Growth”, “Journal of Development Economics” y “Journal of
Conflict Resolution”. En el año 2014 obtuvo una beca ERC-Consolidator y también
una beca ERC-Starting, obtenida en la primera convocatoria del Consejo Europeo
de Investigación.
Durante
cinco años estudió, junto a José Montalvo, la relación entre el desarrollo
económico de un país y la formación de sus líderes políticos, analizando datos
de todos los países del mundo y de todos sus máximos dirigentes, desde 1875
hasta 2004, y los resultados fueron publicados en 2012 en “The Economic
Journal”. Igualmente trabajó en el Banco Mundial entre 2001 y 2005. Tiene un
Doctorado en Economía por la Escuela de Economía de Londres (London School of
Economics) y un Máster con honores por la Universidad Pompeu Fabra de
Barcelona.
El premio
Rey Jaime I de Economía que se le ha concedido, en cuyo jurado calificador
figuraban cuatro premios Nobel de Economía, se basa en sus estudios sobre la economía
política, los conflictos bélicos y la desigualdad, a los que aplica modelos
históricos y metodología big data. Es
una economista que no duda en recurrir al trabajo de campo más clásico y el uso
de nuevas tecnologías, como satélite y big
data, para abordar retos tan complejos como la relación entre los
conflictos bélicos y la política económica o la desigualdad. El jurado de esta
edición ha valorado sus contribuciones a los “determinantes de los conflictos bélicos, la política económica y el
desarrollo económico”.
Para sus
investigaciones y la obtención de conclusiones se ha servido de metodologías ya
existentes previamente y que ha mejorado gracias a los avances tecnológicos que
le permiten mayor celeridad en sus conclusiones y más precisas. Entre ellas la big data, que es un término que describe
el gran volumen de datos, estructurados o no estructurados, que inundan una
Economía todos los días. Pero no es dicha cantidad de datos lo importante, ya
que lo trascendente es lo que las organizaciones hacen con los datos, pudiendo
ser analizados para obtener resultados que conlleven a mejores decisiones y
acciones estratégicas; este término big
data se refiere a los datos que son tan grandes, rápidos o complejos, que
es difícil o imposible procesarlos con los métodos tradicionales. El acto de
acceder y almacenar grandes cantidades de información para la analítica ha
existido desde hace mucho tiempo, pero el concepto de big data cobró impulso a principios de la década del 2000. Junto a
ello, la doctora Reynal-Querol hace uso de la escuela histórica de economía
política alemana, que es una escuela de pensamiento histórico y económico
iniciado en el siglo XIX, principalmente formada por alemanes que argumentaban
que el estudio de la historia es la principal fuente de conocimiento sobre las
acciones humanas y las cuestiones económicas, dado que la economía depende de
la cultura y no se puede tomar una y otra separadas en el espacio o en el
tiempo. Así, la escuela alemana rechazó la idea de que las leyes o teoremas
económicos podían ser tomados como universalmente válidos; esto marcó las
ciencias sociales en lengua alemana alrededor de un siglo, entre 1850 y 1950, y
tuvo una fuerte influencia no sólo en Alemania, sino también en otros países de
su órbita económica, como Austria, Hungría, Suiza, Reino Unido y Estados
Unidos.
Por otra
parte, Marta Reynal-Querol supera el concepto de etnia, que sería la lucha
civil entre razas y la define como ética, forma de obligarse a la equiparación
de la riqueza de los habitantes de un país, ya que el desarrollo económico y la
globalización están llevando a unas diferencias sociales y económicas de enorme
envergadura y cada vez más alejadas unas de otras.
Para
conocer directamente las situaciones y hechos en cualquier lugar del mundo, por
pequeño que este sea, se sirve de drones que dan información sin tener que
estar la investigadora presente en el propio lugar de los hechos, que se
multiplican por todos los continentes, fundamentalmente los que existen en
África.
Para mí,
me parece que sus aportaciones son brillantísimas, tanto sustanciales como
formales, y está desarrollando una trayectoria muy novedosa y totalmente
creativa. Estoy convencido de que seguirá cosechando nuevos premios y
distinciones, tanto por la calidad de sus investigaciones, como por haber
incluido las situaciones bélicas dentro del campo de funcionamiento de la
Economía y haciendo uso de modernas tecnologías, gracias a las cuales no es
necesaria la presencia “in situ” de los temas a investigar y que es una
revolucionaria metodología científica en el caso de la Ciencia Económica, que
casi siempre se ha identificado como una “ciencia desleal”.
Según
información que he podido leer, en todo el planeta Tierra actualmente existen
setenta y tres focos de guerras civiles en espacios de tierra muy reducidos,
amén de la invasión de Rusia a Ucrania. Doña Marta Reynal-Querol es la gran
especialista que puede ilustrarnos sobre las razones de esta situación actual.
Un
afectuoso saludo. Hasta el próximo día.
Vicente Llopis Pastor
21 de junio de 2022
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