Sabido es la existencia, dentro de la mitología griega, de
la llamada “guerra de Troya”, más de mil años antes de Jesucristo. Fue un
conflicto bélico en el que se enfrentaron una coalición de ejércitos aqueos contra
la ciudad de Troya, ubicada en Asia Menor. Troya tuvo sus aliados, pero fueron
más numerosos y beligerantes los que formaron la coalición de los aqueos, en la
que se incluyeron griegos de diversas ciudades-estados, entre ellas Beocia, Orcómeno,
Fócide, Lócrida, Eubea, Atenas, Salamina, Argos, Micenas, Lacedemonia, Arcadia,
y muchas otras. Las vicisitudes de esta legendaria guerra de Troya han llegado
a nuestros días gracias al poeta Homero (siglo VIII a.C.), que al ser ciego
dictó dos obras cumbres de la literatura de todos los tiempos: “La Ilíada”, en
la que destaca la figura de Aquiles, el de los pies ligeros, invulnerable ante
sus enemigos, excepto en la parte del cuerpo humano llamada precisamente “talón
de Aquiles”; y “La Odisea”, en la que describe un episodio de esta guerra,
narrando el viaje de vuelta a casa de Ulises, también llamado Odiseo, uno de los líderes griegos que
regresa a su reino de Ítaca. Ambas obras de Homero son modelo de poesía y
dramaturgia que han perdurado hasta nuestros días. Aparecen en ellas los
conocidos hechos del rapto de Helena; la cólera de Aquiles; la muerte de Paris,
amigo de Aquiles; el saqueo de Troya; el rey Menelao; Ulises, su esposa
Penélope, su hijo Telémaco y el perro Argos, que fue el único que reconoció a
Ulises cuando regresó a Ítaca.
Pero de lo que quiero hablar es del llamado “caballo de
Troya”, argucia con las que los aqueos y sus coaligados consiguieron entrar en
la ciudad de Troya y vencer a los troyanos. El relato del caballo de Troya
consiste en que la coalición de aqueos y griegos elaboraron un caballo de
madera de enorme dimensión, en cuyo interior estaban los más valientes
guerreros que luchaban para tomar la ciudad de Troya. Una noche apareció dicho
caballo fuera de las murallas de la ciudad y los troyanos, sorprendidos,
entendieron que era un mensaje de los dioses que le transmitían su victoria. De
este modo, entraron a dicho caballo dentro de la ciudad, para lo cual tuvieron
que destruir una parte de las murallas, y una vez en el interior de Troya
salieron los guerreros que ocupaban el interior del caballo y destrozaron
Troya, consiguiendo la victoria.
Sobre la elaboración del caballo de Troya existe una
tesitura en la que el adivino Calcante observó una paloma perseguida por un
halcón. La paloma se refugió en una grieta y el halcón permanecía cerca del
hueco, pero sin poder atrapar a la paloma. El halcón entonces decidió fingir
retirarse y se escondió fuera de la mirada de la paloma, quien poco a poco
asomó la cabeza para cerciorarse de que el cazador había desistido, pero
entonces el halcón salió del escondite y fulminó la cacería. Después de narrar
esta visión, Calcante dedujo que no deberían seguir tratando de asaltar las
murallas de Troya por la fuerza, sino que tendrían que idear una estratagema
para tomar la ciudad. Después de ello, Odiseo, concibió el plan de construir un
caballo y ocultar dentro a los mejores guerreros; simulando que el ejército
invasor se retiraba y dejando el caballo solitario a las puertas de Troya. Este
hecho ha pasado a nuestros días como una muestra de actitudes correctas pero
que contiene la malevolencia para conseguir otros fines distintos. Hasta en
informática se utiliza el concepto de “troyano”, que es un virus que ataca el
ordenador disfrazado de un archivo que genera confianza al usuario.
En base a estos hechos me parece a mí que el actual
Gobierno ha puesto en marcha una forma de gobernar “en coalición”, que tiene
pocos precedentes en la historia de nuestro país, que ha tenido muy pocas
ocasiones de gobernar en coalición a lo largo de los siglos de nuestra
historia. Actualmente, el Gobierno en coalición está compuesto por el Partido
Socialista Obrero Español (PSOE), Unidas Podemos y Partido Comunista, quienes
forman el Consejo de Ministros como el órgano Ejecutivo; y que están apoyados
por otros partidos en el Parlamento, tales como Esquerra Republicana de
Cataluña (ERC), Bildu, Partido Nacionalista Vasco, Compromís, y otros partidos
de menor envergadura pero cuya naturaleza es ir contra el Estado español,
transformándolo en una serie de Comunidades Autónomas en las que se incluyen
separatistas, nacionalistas, e incluso algunos que han simpatizado con
terroristas. Además, el poder legislativo está en entredicho, ya que a pesar de
los años transcurridos para el nombramiento del Consejo General del Poder
Judicial (CGPJ), no ha podido constituirse, por lo que el poder Judicial está
en funciones y la Unión Europea ha comunicado a nuestro país la necesidad de
que se cree dicho CGPJ para poder completar los tres poderes del Estado que,
según el barón de Montesquieu (1689-1755), los tres poderes de un Estado son el
Legislativo, el Ejecutivo y el Judicial.
Ante dicha situación, el Gobierno español está
permitiéndose el gobernar mediante Reales Decretos (R.D), sin debate y sin que
se aprueben sus disposiciones previamente en el Parlamento, y está haciendo un
uso autocrático de la gobernanza de España, hasta el extremo de manifestar que
están trasladando a nuestro país a la más dulce y feliz Arcadia. Inclusive está
poniendo en tela de juicio el actual sistema monárquico democrático.
Pero yo no tengo un juicio claro sobre lo que vaya a hacer
el Gobierno español ni sus expectativas a corto, medio o largo plazo. Así que,
estimado lector, el “tiempo” que todo lo puede modificar o destruir, nos dará
una nueva forma de entender, no sólo la política, sino también la civilización
española; algo que creo que existe, pero que está siendo negado por algunos
socios del actual Gobierno.
Como no tengo ni entendimiento, ni conocimientos suficientes,
me limito a trasladar a mis lectores la historia o leyenda de “el caballo de
Troya”. Este fue el origen de muchas de las guerras y actitudes belicosas de la
Antigua Grecia, llamadas “guerras del Peloponeso”.
Estimado lector, ahí les dejo esta historia, entre real o
legendaria, que define la astucia de algunos, frente a la nobleza o confianza
de otros. Hacia el siglo VIII a.C. tuvimos al gran poeta griego Homero, ciego,
con sus obras La Ilíada y La Odisea, así como las vicisitudes de Odiseo en el
regreso a Ítaca. Posteriormente, el gran poeta romano Virgilio (70-19 a.C.),
escribió “La Eneida”; en el que describe la creación de Roma por Eneas, héroe
militar de la guerra de Troya; que nos han servido para comprender un poco el
alma humana.
Ahora, ¿qué escritor o autor nos lo podrá contar?
Posiblemente estén capacitados para ello los medios de comunicación social
subvencionados por el Gobierno español, los cuales no dejan de atacar a los
partidos políticos de la oposición, haciendo uso de un lenguaje poco “cervantinista”,
cual es el caso del sarcasmo, la burla y la ironía, cuando se refieren a las
personas que militan en partidos de la oposición, e incluso las cualidades
físicas de los que representan a los partidos políticos que hoy no gobiernan.
Hasta el próximo artículo.
Vicente Llopis Pastor
22 de mayo de 2022
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