Con la constitución del
actual Gobierno español, su Presidente, don Pedro Sánchez, en febrero de 2020
incluyó, dentro del Ministerio de la Presidencia, directamente asumido por él,
la llamada “Oficina Nacional de Prospectivas y Estrategias” (ONPE), con el
encargo de pensar y planear el futuro de nuestro país a medio y largo plazo.
Esta Oficina se creó para combatir el cortoplacismo y velar por los intereses
estratégicos de España en los próximos treinta años. Su misión consiste en “Analizar
de manera sistemática la evidencia empírica disponible para identificar los
posibles desafíos y oportunidades demográficos, económicos, geopolíticos,
medioambientales, sociales o educativos que España tendrá que afrontar en el
medio y largo plazo y de ayudar al país a prepararse para ello”. Sobre
el concepto de “estratégico” es conveniente matizar que, según el periodo de
tiempo para el que se estudie o materialice algún tema, se suele llamar
“operativo”, cuando es inmediato; “técnico”, a un año vista; “táctico”, entre
tres a cinco años; y “estratégico”, hasta un máximo de treinta años. Para
fundamentar la creación de esta ONPE, sus principios definidores son: “Uno
de los grandes defectos de la democracia es el cortoplacismo. En la frenética
cotidianeidad de los gobiernos, lo urgente, a menudo, eclipsa a lo importante.
Esto genera, a su vez, otros problemas, como la falta de pensamiento
estratégico, de respuesta a la demanda de la sociedad, obsolescencia legislativa,
oportunidades no aprovechadas o escasa anticipación, que entran en la base de
fenómenos como el cambio climático, el vaciamiento rural o la pérdida de relevancia
económica para una nación”.
Esta
Oficina depende del Gabinete de la Presidencia el cual, a su vez, despacha
directamente con la Presidencia del Gobierno. Esta Oficina mantiene una
Dirección General, Subdirección y una Unidad de Estudios. La Oficina elabora
informes de análisis predictivo para la Presidencia del Gobierno y proporciona
asistencia técnica a los distintos Ministerios en el diseño de políticas de
largo plazo y el desarrollo de la gobernanza anticipatoria. Durante la actual
pandemia de la Covid-19, la ONPE ha
elaborado un estudio sobre los distintos escenarios epidemiológicos, económicos
y sociales, que podrían tener lugar tras la llegada del virus, y ha participado
en el diseño del plan de desescalada. Parece ser que no ha tenido mucho éxito,
a tenor de los resultados y de la situación en que nos encontramos actualmente.
Desde su constitución, la Oficina prepara “España 2050”, una estrategia
nacional de largo plazo en la que participan un centenar de expertos de
distintas ideologías y especialidades, con el objeto de analizar los grandes
retos que tendrá que resolver nuestro país en las próximas décadas. Entre los
temas estudiados están: 1) La falta de productividad; 2) Las deficiencias del
mercado laboral; 3) Las carencias del sistema educativo; 4) La desigualdad; 5)
El envejecimiento de la población; 6) La habitabilidad de las ciudades; 7) La
descarbonización de la economía; y 8) El uso de los recursos naturales. Además
de los académicos, en la estrategia participan varios organismos
internacionales, entre ellos la Organización de Cooperación y Desarrollo
Económico (OCDE) y numerosas empresas.
La elaboración de este trabajo “España 2050”
tenía que ser presentado en septiembre de 2020 al Gabinete de la Presidencia
del Gobierno, aunque se está retrasando, y dudo de que lo entreguen antes de
diciembre de este año. Junto con los funcionarios y expertos de plantilla, para
la elaboración de este informe “España 2050”, se han incorporado un centenar de
profesionales, investigadores, expertos, profesores universitarios y personas
de alta cualificación; entre ellos están Toni Roldán, exportavoz de Economía y
diputado de “Ciudadanos”; Rafael Domenech, responsable de análisis económico
del BBVA Research; Javier Andrés, Catedrático de Análisis Económico de la Universidad
de Valencia; Olga Cantó, profesora de la Universidad de Alcalá de Henares y
economista de la OCDE; Antonio Cabrales, Catedrático de Economía del University
College; Sara de la Rica, Catedrática de Economía de la Universidad del País
Vasco; Florentino Felgueroso, profesor de la Universidad de Oviedo e
investigador de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (FEDEA) y otros
sobresalientes profesionales. Una vez reciba ese estudio la Presidencia del
Gobierno, parece ser que se hará público para todos los ciudadanos de nuestro
país al mes siguiente.
Esperemos
que sea un excelente estudio para que España pueda sentirse más estable en el
proceloso mundo que se avecina. Esta ONPE, en principio, estuvo dirigida por
Iván Redondo Bacaicoa (1981), consultor político español y, actualmente, el
Jefe de Gabinete de la Presidencia del Gobierno de Pedro Sánchez; hasta que se
nombró un Director efectivo en la persona de Diego Rubio Rodríguez (1986), de
brillante trayectoria académica e investigadora en cuestiones socioeconómicas,
tanto en España como en el extranjero; junto a ellos participa don Félix
Bolaños García (1975), político y abogado español, que actualmente es el
Secretario General de la Presidencia del Gobierno.
Este
tipo de Oficinas son frecuentes en países desarrollados, donde se les llama
“Foresight”, y a modo de ejemplo podemos citar a Canadá, Estados Unidos de
América, Reino Unido, Francia y algunos otros. Hay que destacar que España fue
uno de los primeros países en crear una unidad gubernamental de “Foresight”, en
el año 1976, cuando era Presidente del Gobierno Adolfo Suárez González
(1932-2014), quien fundara el Instituto Nacional de Prospectiva, dentro del
Ministerio de la Presidencia del Gobierno. Este Instituto contaba entonces con
un Director, un Consejo Asesor y un Centro de Estudios, teniendo como finalidad
estudiar, con carácter multidisciplinar, los problemas del futuro. Este
Instituto se centró en cuestiones de economía, tecnología y defensa,
desempeñando un papel importante en la Transición española hasta que
desapareció en 1982, precisamente con el primer Gobierno socialista derivado de
las Elecciones Generales de octubre de 1982; ahora estos socialistas lo han
vuelto a crear.
Conforme
he expresado más arriba, son más de cien expertos los que van a elaborar este
estudio “España 2050”, que por la cantidad y calidad de sus redactores, confío
que sean un verdadero talismán para el futuro de España. Estoy ansioso de
conocer su contenido cuando pueda leerlo, si es que lo hacen público, y que me
temo que va a ser avanzado el año 2021. Mientras tanto y hasta que llegue el
estudio referido, me permito trasladar mi artículo, titulado “Prospectivas”,
que publiqué el día 2 de septiembre de 2020, en este mismo blog, y en el que
resumo mis propias en diez puntos sobre el futuro que le espera a la
civilización: 1) Auge de los nacionalismos; 2) Neoliberalismo; 3) Longevidad de
la población; 4) Revolución tecnológica; 5) Destacado papel del mercado; 6) Producción
y empleo; 7) Gestión empresarial; 8) Energía; 9) Medio Ambiente y 10) El nuevo
protagonismo de la mujer.
Amigo
lector, dentro de algunos meses volveré sobre este tema, una vez que el
Ejecutivo español nos dé a conocer el estudio “España 2050”. Mientras tanto,
viva usted tranquilo y feliz, ya que las “estrategias” de las que habla nuestro
Gobierno se sitúan en un horizonte hasta el año 2050, en el que yo ya no
existiré. En el caso de que siguiera existiendo, tendría la friolera de 107
años de edad, hoy por hoy, difícil de alcanzar; pero que pudiera ser que con
las estrategias que señala dicho informe “España 2050” a lo mejor todos los
ciudadanos españoles podríamos llegar a la provecta edad de los cien años. Si
es así, los problemas en nuestro país se multiplicarían por compartir simultáneamente
más de cuatro generaciones familiares; débil salud y tener que seguir pagando
el Estado pensiones de jubilación y múltiples ayudas familiares.
Estimado
lector, seguiré informando.
Vicente
Llopis Pastor
22 de octubre
de 2020
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