Es una cualidad que poseen muy pocas personas y de las que en la
historia documentada de la humanidad se han presentado tan pocos casos que casi
se pueden contar con los dedos de las manos. Es una particularidad de las
personas dotadas de “gran memoria” y que pueden haber existido en cuantía que
no nos es conocida. Algunas personas dotadas de esta facultad se las considera
como espectaculares, inconcebibles, admirables y con una alta veneración
general. Son personas muy leídas, que dedican cualquier momento para leer y que
saben procesar la información recibida, que la pueden presentar de distintas
formas y que son objeto de culto para quienes las tratan. Generalmente no
tienen reglas o sistemas nemotécnicos y son el resultado de las dotes que les
ha dado la Naturaleza. Por citar algunos casos recuerdo los de Marco Anneo Séneca
(54 a. JC – 39 d. JC), padre de Lucio Anneo Séneca (4 a. JC – 65 d. JC),
filósofo romano nacido en Hispania; Giovanni Pico della Mirandola (1463-1494),
el primero de los grandes Humanistas del Renacimiento; don Marcelino Menéndez
Pelayo (1856-1912), Catedrático de la Universidad de Madrid a los 22 años,
siendo menor de edad, por lo que el Gobierno emitió un Real Decreto para que
pudiera presentarse a las Oposiciones. Todos ellos eran capaces de recitar al
instante las centenares o miles de palabras que acababan de leer o escuchar.
Una variante de esta capacidad memorística es la “hipertimesia”, a
veces admitida como “síndrome hipertimésico”, que es la condición de la memoria
consistente en el recuerdo de las funciones de evocación, sin que se observe
una hiperfunción en cuanto a la capacidad de almacenamiento. Las personas
afectadas por ello poseen una “memoria autográfica” elevadísima, es decir, que
pueden recordar hasta el más mínimo detalle, todo lo que les ha ocurrido personalmente a ellos, datándolos en
días, horas, minutos y segundos, incluyendo toda su trayectoria vital a lo
largo de varias semanas, meses y años, aunque les hayan ocurrido en periodos de
tiempo muy lejanos.
El término “hipertimesia” deriva del griego “hiper”, exceso, y “thymesis”,
recordar, es un caso bastante inusual de la memoria autobiográfica de una
persona, y que se ha estudiado desde hace muy pocos años. En su estudio
analítico se define la característica de que la persona utiliza una cantidad exorbitante
de memoria, aunque sólo de su pasado y recuerda eventos específicos de su trayectoria
personal. Pueden recordar fácilmente los hechos que han experimentado
individualmente o en grupo, así como los acontecimientos que les acompañaron. Pueden
recordar en qué día de la semana cayó cada fecha y múltiples detalles de lo
ocurrido en cada día sin hacer uso de reglas nemotécnicas o apoyos mentales de
ningún tipo.
Los casos detectados de “hipertimesia” son múltiples, aunque sólo están
estudiados los de algunas personas en los últimos veinte años. Muchos de ellos
han sido descritos en libros y en literatura de neurociencia. Un caso curioso
que se cita es el de la estadounidense Mary Lucy Denise Henner (1952), actriz,
que interpretó durante muchos años la serie “Taxi”, que estuvo presentada en
capítulos de sesenta minutos diarios durante cinco años, de 1978 a 1983, en las
cadenas CBS y NBC. Esta actriz demostró en un programa televisivo que recordaba
“con pelos y señales” todos y cada uno de los capítulos en los que intervino y
explicó, pausadamente, los pequeños detalles de las filmaciones y de los
minutos y segundos ocupados. Algo extraordinario.
No hay que confundir la “hipertimesia” con la memoria fotográfica, ya
que esta última sólo recuerda imágenes, ni con la “erudición”, que es el
recuerdo, no necesariamente bien definido, de todo cuanto ha ocurrido o ha leído
una persona de mente privilegiada.
Desde luego, con personas así, no son necesarios notarios, escribanos, secretarios,
documentalistas, ni testigos para dar “testimonio” de lo acontecido. Tampoco hay
que considerarlas como personas “inteligentes”, ya que estas últimas saben
enlazar y explicar los acontecimientos mientras que los de gran memoria sólo
nos maravillan por su capacidad de recuerdo, pero no hacen avanzar ni
científica ni prácticamente a la humanidad.
Vicente Llopis Pastor
Muy interesante! 👍
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